loosehands asked:
¿Tienes algún lugar favorito?
Sus ojitos y su sonrisa. 💕
☾
loosehands asked:
¿Tienes algún lugar favorito?
Sus ojitos y su sonrisa. 💕
Vayan a seguirme en ig: solovivesenmimente2
(Source: solovivesenmimente2, via praincesss)
Quiero (necesito) a alguien que conozca la poesía más allá de sus propios límites implícitos, pero bien escondidos.
Alguien que la ame al igual que yo, que la sienta en cada gameto que su anatomía conforma.
Quiero que me lea poesía y que me lea a mi, que sepa cómo escribirme y que no le de miedo emborronar mis propias páginas, que me haga poesía.
elescritordelasletrasperdidas:
Desde qué me perdí en tu mirada, lo has sido todo…
Wao…
Siempre recuerden que son muchísimo más que un vínculo. Es válido soltar, es válido seguir adelante, es válido llorar y es también válido estar en duelo por mucho tiempo. Todos tenemos procesos diferentes, lo que importa es que logren sanar a su propio ritmo sin forzarse o dejarse llevar por los que otros dicen.
Estar en el hospital me hizo darme cuenta de la fragilidad de los momentos, del calibre de las decisiones y de la condena del descuido. He estado aquí, en silencio, participe de instantes que han marcado (como tinta indeleble) el porvenir de las personas, su presente y su inevitable futuro. La vida y la muerte separada por una pared de hormigón, por una cortina que aísla la cama cinco de la seis. He traído la vida al mundo y la he visto escaparse y fundirse en el viento junto con el último aliento de alguien que entró con esperanzas de ver los ojos de su familia una vez más.
He visto dedos entrelazados, el amor dormido al pie de cama, la enfermedad haciendo guardia junto conmigo y la esperanza de vigilia en la capilla.
He visto ojos llenos de esperanza, pulmones en la sala de espera llenos de ganas de soltar el último aliento porque el cansancio ya ha ganado territorio y ellos ya quieren ondear la bandera blanca.
He visto lo complicado y lo simple, lo mortal y lo efímero, el mal que perdura y el bien que cura. Palabras de aliento que resultan ser la mejor medicina, porque he descubierto que el mejor diurético es sentarse y escuchar al enfermo, que no hay mejor paliativo que la amabilidad.